Este es el blog personal de Sotanez, Billy y Kyuss donde os pondremos al día en cuestiones de interés tanto general como específico de todo tipo ( Informática, Ciencia, Política, Curiosidades, ¿Cocina?, etc... )
Entre tanto House, Dexter, Héroes, Perdidos y demás se me había pasado esta pedazo de serie.
Creada por Alan Ball (¿os suena?), esta comedia dramática narra el día a día de los Fisher y allegados, cuyo negocio familiar es una funeraria. A lo largo de los capítulos se nos muestra la singular lucha de cada uno de los personajes por encontrar un sitio en este mundo, por encajar de alguna manera en la sociedad en la que viven.
Ya lo sé: repetida hasta la saciedad, convertida en cliché para frikis y gafapastas, amada y odiada al mismo tiempo.
A estas alturas no vamos a descubrir nada nuevo, pero es necesario hacer justicia: es una de las escenas más famosas del cine contemporáneo y con razón, y pertenece a una de las obras más importantes del cine de ciencia ficción de todos los tiempos, que no son muchas por desgracia.
No es país para viejos (No country for old men) es una de esas películas que no gustan al espectador medio: austera, cruda, realista, sin banda sonora, sin artificios. Aquí se ha publicitado mucho con eso del oscar de Bardem y tal, habrá que ver la cara de la mitad de los que hayan ido aquí al cine pensando en ver la típica peli premiada por la academia. Para el resto, supone un retorno espectacular de los hermanos Coen al cine negro, el que les llevó a la “fama” (más bien, la fama entre los cinéfilos) con grandes títulos como Fargo.
Escena del Batman chorra de Adam West (sí, la serie cutrísima de los sesenta que le quitaba toda la gracia al personaje) dónde nuestro superhéroe favorito ídolo de masas tiene que librarse de una bomba.
Hay que destacar la impresionante imaginación de los guionistas, el montón de obstáculos super ingeniosos que se les ocurren para tener al murciélago corriendo de un lado a otro durante dos minutos y medio. Emocionante.